La mayor parte de la gente compra ordenadores sin saber muy bien qué necesita de ellos ni qué características le serán más útiles. Es muy habitual que se compren ordenadores si haber estudiado previamente las características necesarias que debería tener la máquina, y por eso mucha gente queda insatisfecha o decepcionada con su compra.

Lamentablemente, eso es lo peor que se puede hacer: comprar sin una idea clara de lo que se requiere y sin analizar las características que se necesitan. La primera pregunta que hay que hacerse es ¿qué uso le vamos a dar al ordenador? ¿Para qué lo necesitamos? Esa es la respuesta que debemos obtener para llegar a la configuración ideal.

Cuando compramos un ordenador usado, además de la configuración, debemos tener en cuenta el uso que se le ha dado a ese dispositivo y su estado actual.

La configuración básica del ordenador

Actualmente, los portátiles ofrecen la misma potencia que la mayoría de los ordenadores de escritorio, así que, aunque no necesites tener una máquina que puedas transportar, un ordenador portátil seguirá siendo la mejor opción de compra casi con total seguridad.

El esquema Personal Computer (PC) es la arquitectura más popular y barata posible, con base en arquitectura IBM. Actualmente los fabricantes Intel y AMD monopolizan el mercado de procesadores para este esquema, que puede usar sistema operativo Windows, ChromeOS o Linux. El otro esquema más común para ordenadores es el que tienen los famosos Mac de Apple, que usan sistemas xOS.

El ordenador de escritorio

Una gran ventaja del ordenador de sobremesa es que puede reconfigurarse totalmente reemplazando una o varias piezas. Los usuarios sin conocimientos técnicos pueden reemplazar el monitor, el teclado, el ratón y todos los periféricos externos a la CPU. Los usuarios con conocimientos avanzados podrán incluso sustituir los componentes internos para reparar el equipo o ampliar su capacidad según sus necesidades.

En cambio, este tipo de ordenadores tiene varias desventajas importantes: no puede utilizarse fuera del lugar designado para él sin tener que desmontarlo para su transporte, ocupan mucho espacio, consumen mucha energía, son sensiblemente más caros y su desgaste es mayor que el de un portátil.

El ordenador portátil

En este caso es importante considerar principalmente el tamaño ya que a mayor tamaño, mayor peso y por lo tanto mayor consumo. La duración de la batería también será un elemento crucial, una autonomía de 2 horas es la duración mínima requerida si se van a hacer viajes largos con el ordenador. Cuando compramos un equipo usado, es muy importante verificar la carga de la batería, que es una de las piezas que más sufre con el paso del tiempo y un uso indebido.

Si su intención es tener un portátil para dar conferencias o hacer presentaciones, vale la pena un ordenador grande, que permita manipular fácilmente la información que se va a proyectar en una pantalla. Aunque eso añadirá peso, así que también es posible que necesite una buena funda para transportarlo.

También vale la pena buscar la carcasa más resistente posible, preferiblemente de aluminio o fibra de carbono, que disipan el calor y ayudarán a mantener el buen estado de su equipo.

Qué debemos comprobar en un ordenador portátil usado

En un ordenador portátil debemos estar atentos a señales de desgaste pero, sobre todo, debemos tener claro qué es lo que nos están vendiendo. Generalmente, los particulares que venden un ordenador usado no saben describir correctamente sus características, así que es buena idea buscar el modelo en internet y verificar sus características y componentes.

Es importante, que una vez que tengamos en nuestras manos toda la información del modelo, verificar quiénes ofrecen servicio técnico para el mismo, dado que un ordenador usado seguramente requerirá atención en algún momento y debemos saber a dónde acudir.

Una vez hecho esto, se puede pasar a la fase de búsqueda de fallos físicos:

Pantalla en buen estado: esta es una de las partes más importantes a verificar en un portátil usado, porque es la pieza más cara y difícil de sustituir en caso de que se dañe, y porque es la que estaremos viendo cada vez que trabajemos con él.

Cable de alimentación: es importante verificar si el cable encaja correctamente en su lugar, y si la batería se carga correctamente. Lo contrario será indicador de una cortísima vida útil de la máquina y/o de la batería.

Desgaste de las esquinas: debido al roce, son las que primero sufren desgaste y gracias a las cuales podemos saber la edad del dispositivo y si ha sido cuidado por su dueño anterior o no.

Teclas con las letras borradas o difusas: significa que la persona uso durante muchas horas ese ordenador.

Desgaste del touch pad y de la zona circundante: el touch pad o el dispositivo que hace de ratón en el portátil suele maltratarse mucho con el roce de pulseras o relojes.

Zonas rayadas en la pantalla: indican maltrato por parte del usuario anterior.

Conductos de ventilación: si tienen mucho polvo indica que no se le ha hecho mantenimiento en un buen tiempo.

Puertos USB y unidades de disco: es importante verificar que todas las unidades de DVD / CD y que todos los puertos USB (u otros) funcionen correctamente.

Comunicación Wifi: un ordenador portátil debe conectarse en cualquier lugar a las señales wifi disponibles, así que es importante verificar que estos componentes funcionen. Si un portátil solo se conecta a la red por cable Ethernet, es tan útil como un equipo de escritorio, es decir, pierde toda su portabilidad.

Estado del disco duro principal: es bueno hacer un chequeo del disco con software específico para verificar que esté en buen estado.

Marca del ordenador: siempre es mejor confiar en un ordenador de alguna marca conocida que en alguno de marcas recién aparecidas en el mercado y de las que no existan oficinas autorizadas en el país.

Software instalado: muy probablemente el sistema operativo y gran parte del software instalado esté en mal estado cuando recibas la máquina. Lo mejor es comenzar de cero e instalar todo de nuevo tras formatear.

Aunque estos consejos valen para la mayoría de los casos, es posible que un portátil usado no tenga ninguna señal visible de desgaste. Por ejemplo, si estuvo mucho tiempo descargando contenidos y sólo lo manipularon muy de vez en cuando, o si fue usado como servidor.

En casos como estos en que los daños externos son invisibles, puede haber una serie de daños internos producto de recalentamiento o del desgaste del ventilador, que puede malmeter al procesador principal.

Dadas todas esas circunstancias, si se toma la decisión de comprar un ordenador usado, es preferible comprarlo en una tienda de mucha confianza que esté especializada en equipos de segunda mano y que pueda responder con garantía por cualquier fallo que aparezca posteriormente.

En portatildesegundamano.es tenemos el cuidado de desmontar todos los equipos y hacer una rutina de mantenimiento preventivo antes de ponerlos a la venta, para asegurar el correcto funcionamiento y evitar problemas ocultos.