Cuando compraste tu ordenador seguramente quedaste encantando con la velocidad, pero con el paso del tiempo comienzas a sentir que el ordenador no va tan rápido y cada día que pasa te parece más lento.

Los tiempos de espera desde que enciendes el ordenador hasta que puedes comenzar a trabajar cada vez se hacen más largos; los programas tardan varios segundos en abrirse y funcionar; todas las aplicaciones se ralentizan y prácticamente hacer cualquier función se vuelve tedioso y molesto.

Probablemente es algo que te ha pasado por lo menos una vez en la vida, ya que con el paso del tiempo es indispensable comprar un nuevo ordenador para poder seguir el ritmo a los requisitos mínimos de los programas y juegos. Pero en muchas ocasiones no es necesario comprar un ordenador nuevo, sino optimizar y limpiar el ordenador que tenemos para que pueda funcionar más fluida y rápidamente.

¿Por qué va más lento mi ordenador?

En realidad, hay varias razones por las que un equipo se puede ralentizar, comenzando por el factor tiempo, ya que los programas y aplicaciones se siguen actualizando y con el paso del tiempo pueden llegar a tener requisitos más elevados a los que tu equipo puede cumplir con facilidad.

Pero el tiempo hace más, ya que conforme va pasando, vamos instalando más programas, aplicaciones, descargando vídeos, música, archivos, etc… Muchos programas instalados pueden ralentizar tu equipo, ya que muchos ejecutan procesos en segundo plano, pero los que más afectan son aquellos que se ejecutan automáticamente al encender el ordenador, haciendo que el tiempo de inicio sea más largo.

Los virus y malwares también pueden hacer de las suyas y hacer más lento tu equipo, así que ejecutar un análisis en busca de amenazas de vez en cuando es muy recomendado. Hoy en día hay muchas opciones gratuitas de antivirus muy buenas, en Windows 10 el antivirus de Microsoft es bastante seguro y ligero.

¿Cómo solucionar este problema?

Aquí tienes algunas opciones que te ayudarán a solucionar el problema:

Borrar archivos y programas que no necesites

Juegos, programas, aplicaciones, vídeos, imágenes, documentos, etc… Todos estos datos y programas que se van almacenando en nuestro disco duro comienzan a afectar el rendimiento de nuestro disco duro y el rendimiento en general de nuestro equipo.

De ser posible, un día al mes revisa que programas seguirás usando y cuales puedes borrar, que archivos ya no necesitas, etc…

Desfragmentar el disco duro.

El disco duro de tu ordenador está formado por varios sectores y pistas que el sistema operativo va ordenando uno tras otro. Pero con el paso del tiempo, al ir escribiendo y borrando archivos, estos se van fragmentado y se almacenan de forma desordenada. Desfragmentar el disco es de gran ayuda para mejorar su rendimiento.

Controla los programas que arrancan automáticamente

Cómo mencionamos, debes deshabilitar varios programas que se ejecutan automáticamente cuando enciendes el ordenador. Para hacerlo solo abre el administrador de tareas, ve a la pestaña inicio y deshabilita los programas que no quieres que se ejecuten.

Eliminar los archivos maliciosos, usar aplicaciones web y almacenar los archivos en la nube o en discos externos es de gran ayuda para mantener el equipo funcionando óptimamente.